Pastel frío de galleta María con crema pastelera y ganache de chocolate: Capas de Cariño que se Disfrutan en Silencio

Introducción al Pastel frío de galleta María con crema pastelera y ganache de chocolate
El Pastel frío de galleta María con crema pastelera y ganache de chocolate es uno de esos postres que parecen sencillos, pero que esconden una profundidad de sabor y de recuerdos imposible de ignorar. No necesita horno, no requiere técnicas complicadas y, aun así, logra conquistar a todos los que lo prueban. Es el tipo de dulce que se arma con paciencia, capa por capa, como quien construye un recuerdo feliz.
Este pastel es muy querido en las cocinas familiares porque suele ser el primero que se aprende a hacer. Muchas veces lo preparábamos de niños, ayudando a mojar las galletas en leche y esperando con ilusión el momento de probar la crema. La galleta María, tan humilde y presente en tantas despensas, se transforma aquí en una base suave que absorbe sabores y se vuelve casi un bizcocho al reposar.
El Pastel frío de galleta María con crema pastelera y ganache de chocolate es ideal para celebraciones, reuniones o simplemente para darse un gusto especial. Se sirve frío, bien asentado, cuando todas sus capas se han unido en perfecta armonía, regalando cucharadas que saben a hogar y a tardes tranquilas.
